Sylvie Courvoisier piano · Ned Rothenberg clarinete, saxofón alto y shakuhachi · Nasheet Waits batería
El saxofonista y clarinetista Ned Rothenberg, la pianista Sylvie Courvoisier y el batería Nasheet Waits —tres de los improvisadores más destacados de la ciudad de Nueva York durante las últimas tres décadas— han unido fuerzas para formar Short Cuts, un trío de dirección colectiva inspirado en la tradición del jazz progresivo, desde Ornette Coleman hasta John Zorn (sin olvidar la música de cámara modernista y los enfoques interculturales). En Short Cuts, la abstracción se equilibra con una fuerte conexión terrenal, al más puro estilo neoyorquino. Las texturas experimentales se encuentran con una gran profundidad rítmica, la sofisticación armónica favorece un lirismo libre y expansivo; esta música completamente improvisada tiene groove y canta, evitando constantemente los clichés.
«Improvisar con Ned y Nasheet resulta muy natural», comenta Courvoisier. «Son músicos extraordinarios y a ambos les encantan los grooves, incluso en contextos de improvisación libre. Además, vientos, piano y batería forman un trío relativamente poco habitual. La ausencia de contrabajo nos da a Ned y a mí más espacio para movernos en el registro grave, al tiempo que ofrece a Nasheet una mayor libertad con el bombo. Y, como yo, les gusta asumir riesgos.»
Nacida y criada en Suiza pero residente en Nueva York desde hace muchos años, Courvoisier lidera diversos proyectos, entre ellos su trío con el contrabajista Drew Gress y el batería Kenny Wollesen, así como Chimaera, un grupo eléctrico y atmosférico junto al guitarrista Christian Fennesz. También encabeza un nuevo cuarteto, Almathea, con la vibrafonista Patricia Brennan. Mantiene además un dúo de larga trayectoria con la guitarrista Mary Halvorson, y su dúo con el trompetista Wadada Leo Smith publicará su primera grabación en 2025. El crítico Kevin Whitehead, de NPR, describió así su manera de abordar el piano: «Algunos pianistas se acercan al instrumento como si fuera una catedral. Sylvie Courvoisier lo trata como un parque de juegos.»
Rothenberg —virtuoso del clarinete, el saxo alto y la flauta japonesa shakuhachi— ha sido reconocido como un innovador sonoro por publicaciones como DownBeat, L.A. Weekly y The Boston Globe. Además de recibir elogios de The New York Times por la «concentración casi religiosa» de sus actuaciones en solitario, ha colaborado con artistas como Evan Parker, John Zorn, Sainkho Namchylak y Katsuya Yokoyama. Sobre su trabajo, Manfred Pabst, de la Neue Zürcher Zeitung, escribió: «Otras músicas pueden entretenerte, animarte o acelerarte el pulso, pero la suya aclara la mente y abre el alma de par en par.»
Waits, desde hace años uno de los baterías más solicitados e influyentes de la escena neoyorquina, es conocido por su impulso rítmico y su imaginación, tanto en contextos más convencionales como en la vanguardia más radical. Ha colaborado con Jason Moran, Dave Holland y Christian McBride, entre muchos otros, y forma parte del veterano trío cooperativo Tarbaby, junto al pianista Orrin Evans y el contrabajista Eric Revis. Moran ha destacado especialmente la energía y el carisma de Waits en la batería, así como su capacidad para impulsar y elevar cualquier música que interpreta. La revista Jazzwise ha subrayado que su dinamismo creativo abarca «desde los susurros hasta el frenesí».
Short Cuts —que hasta ahora se ha presentado en escenarios tan diversos como el Festival de Saalfelden, en Austria, o la Universidad de Ciudad de México, además de haber sido emitido por la televisión nacional mexicana— grabó su primer álbum en la primavera de 2025. El proyecto continuará con giras por Sudamérica en noviembre de 2025 y por Europa en octubre de 2026.
Definiendo la esencia del grupo, Rothenberg afirma: «Algunas bandas funcionan a partir de una unidad sonora. Esta, en cambio, trabaja con tres universos sonoros distintos, tanto estilística como tímbricamente, que interactúan entre sí. Sylvie tiene una sensibilidad clásica, mientras que yo tengo una sensibilidad más vinculada a las músicas del mundo. Eso resulta muy estimulante para Nasheet, que puede explorar un vocabulario diferente al de un trío de improvisación de free jazz más convencional. Y el público, de alguna manera, escucha una conversación íntima y, esperamos, interesante entre tres artistas afines.» —Bradley Bambarger
